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domingo, 17 de marzo de 2013

Vía Crucis: el camino de la cruz



El Vía Crucis significa "camino de la cruz".  Durante la Cuaresma es un ejercicio espiritual practicado tradicionalmente los viernes de Cuaresma.  Haciendo esta meditación según las normas, es posible ganar una indulgencia plenaria.  

Este año en el Vaticano, se hará memoria del viaje del Papa al Líbano y para invitar a toda la Iglesia a tener presente en sus oraciones a Oriente Medio, sus problemas y a las comunidades cristianas en aquellas tierras, se ha invitado, a través del cardenal Secretario de Estado, al Patriarca cardenal Bechara Bpuytros Räi a ocuparse de los textos para el Vía Crucis del Viernes Santo en el Colíseo.

Es una meditación pausada del camino de Cristo Sufriente, hasta la victoria de la Pascua.  Nuestra vida en mucho debe asimilarse a este camino.  Motivemos a todos a hacer este recorrido que ilumina la forma en que debemos afrontar las dificultades de nuestra vida material y espiritual.

Via Crucis para Niños



También podemos animar con un canto ilustrado:


Vía Crucis para Jóvenes

Conpuesto por Santa Teresa de Calcuta para los jóvenes con motivo de la clausura del Congreso Eucarístico Internacional de 1976.  Fuente: corazones.org


Un recorrido por la Pasión de Cristo, de ayer y de hoy


Oración

Señor, ayúdanos para que aprendamos a aguantar las penas y las fatigas, las torturas de la vida diaria; que tu muerte y ascensión nos levante, para que lleguemos a una más grande y creativa abundancia de vida. Tú que has tomado con paciencia y humildad la profundidad de la vida humana, igual que las penas y sufrimientos de tu cruz, ayúdanos para que aceptemos el dolor y las dificultades que nos trae cada nuevo día y que crezcamos como personas y lleguemos a ser más semejantes a ti.

Haznos capaces de permanecer con paciencia y ánimo, y fortalece nuestra confianza en tu ayuda. Déjanos comprender que sólo podemos alcanzar una vida plena si morimos poco a poco a nosotros mismos y a nuestros deseos egoístas. Pues sólo si morimos contigo, podemos resucitar contigo. Amén.



I. Jesús es condenado a muerte 

Llegada la mañana todos los príncipes de los sacerdotes, los ancianos del pueblo, tuvieron consejo contra Jesús para matarlo, y atado lo llevaron al procurador Pilato (Mt 27, 1-2) El pequeño niño que tiene hambre, que se come su pan pedacito a pedacito porque teme que se termine demasiado pronto y tenga otra vez hambre. Esta es la primera estación del calvario. 

II. Jesús carga con la cruz 

Entonces se lo entregó para que lo crucificasen. Tomaron, pues, a Jesús, que llevando la cruz, salió al sitio llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota (Jn 19, 16-17). No tengo razón? Muchas veces miramos pero no vemos nada! Todos nosotros tenemos que llevar la cruz y tenemos que seguir a Cristo al Calvario, si queremos reencontrarnos con Él. Yo creo que Jesucristo, antes de su muerte, nos ha dado su Cuerpo y su Sangre para que nosotros podamos vivir y tengamos bastante ánimo para llevar la cruz y seguirle, paso a paso.

III. Jesús cae por primera vez 

Dijo Jesús: El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y sígame, pues el que quiera salvar su vida la perderá: pero el que pierda su vida, ese la salvará (Mt 16,24) En nuestras estaciones del Via Crucis vemos que caen los pobres y los que tienen hambre, como se ha caído Cristo. Estamos presentes para ayudarle a Él? Lo estamos con nuestro sacrificio, nuestro verdadero pan? Hay miles y miles de personas que morirían por un bocadito de amor, por un pequeño bocadito de aprecio. Esta es una estación del Via Crucis donde Jesús se cae de hambre.

IV. Jesús encuentra a su Madre

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí (Lc 1, 45-49). Nosotros conocemos la cuarta estación del Vía Crucis en la que Jesús encuentra a su Madre. Somos nosotros los que sufrimos las penas de una madre? Una madre llena de amor y de comprensión? Estamos aquí para comprender a nuestra juventud si se cae? Si está sola? Si no se siente deseada? Estamos entonces presentes?

V. El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz

Cuando le llevaban a crucificar, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que venía del campo y le obligaron a ayudarle a llevar la cruz (Lc 23, 26). Simón de Cirene tomaba la cruz y seguía a Jesús, le ayudaba a llevar su cruz. Con lo que habéis dado durante el año, como signo de amor a la juventud, los miles y millones de cosas que habéis hecho a Cristo en los pobres, habéis sido Simón de Cirene en cada uno de vuestros hechos.

VI. La Verónica limpia el rostro de Jesús 

Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me distéis de beber (Mt, 25,35). Con respecto a los pobres, los abandonados, los no deseados, somos como la Verónica ? Estamos presentes para quitar sus preocupaciones y compartir sus penas? O somos parte de los orgullosos que pasan y no pueden ver?

VII. Jesús cae por segunda vez 

Quiénes son mi madre y mis parientes? Y extendiendo su mano sobre sus discípulos dijo Jesús: he aquí a mi madre y a mis parientes quienquiera que haga la voluntad de mi Padre (Mt 12, 48-50). Jesús cae de nuevo. Hemos recogido a personas de la calle que han vivido como animales y se murieron entonces como ángeles? Estamos presentes para levantarlos También en vuestro país podéis ver a gente en el parque que están solos, no deseados, no cuidados, sentados, miserables. Nosotros los rechazamos con la palabra alcoholizados. No nos importan. Pero es Jesús quien necesita nuestras manos para limpiar sus caras. Podéis hacerlo?, o pasaréis sin mirar?

VIII. Jesús consuela a las mujeres

Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que se lamentaban y lloraban por Él. Vuelto hacia ellas les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos (Lc 23, 27-28). Padre Santo, yo rezo por ellas para que se consagren a tu santo nombre, santificadas por Ti; para que se entreguen a tu servicio, se te entreguen en el sacrificio. Para eso me consagro yo también y me entrego como sacrificio con Cristo. 

IX. Jesús cae por tercera vez

Os he dicho esto para que tengáis paz conmigo. En el mundo tendréis tribulaciones, pero confiad: yo he vencido al mundo (Jn 16, 33). Jesús cae de nuevo para ti y para mí. Se le quitan sus vestidos, hoy se le roba a los pequeños el amor antes del nacimiento. Ellos tienen que morir porque nosotros no deseamos a estos niños. Estos niños deben quedarse desnudos, porque nosotros no los deseamos, y Jesús toma este grave sufrimiento. El no nacido toma este sufrimiento porque no tiene más remedio de desearle, de amarle, de quedarme con mi hermano, con mi hermana.

X. Jesús es despojado de sus vestiduras

Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, haciendo cuatro partes, una para cada soldado y la túnica (Jn 19,23) Señor, ayúdanos para que aprendamos a aguantar las penas, fatigas y torturas de la vida diaria, para que logremos siempre una más grande y creativa abundancia de vida!

XI. Jesús es clavado en la cruz

Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí con dos malhechores Jesús decía: padre, perdónales porque no saben lo que hacen (Lc 23, 33). Jesús es crucificado. Cuántos disminuidos psíquicos, retrasados mentales llenan las clínicas! Cuántos hay en nuestra propia patria. Les visitamos? Compartimos con ellos este calvario? Sabemos algo de ellos? Jesús nos ha dicho: Si vosotros queréis ser mis discípulos, tomad la cruz y seguidme y Él opina que nosotros hemos de coger la cruz y que le demos de comer a Él en los que tienen hambre, que visitemos a los desnudos y los recibamos por Él en nuestra casa y que hagamos de ella su hogar.

XII. Jesús muere en la cruz

Después de probar el vinagre, Jesús dijo: Todo está cumplido, e inclinando la cabeza entregó el espíritu (Jn 19,30). Empecemos las estaciones de nuestro vía crucis personal con ánimo y con gran alegría, pues tenemos a Jesús en la sagrada Comunión, que es el Pan de la Vida que nos da vida y fuerza! Su sufrimiento es nuestra energía, nuestra alegría, nuestra pureza. Sin Él no podemos hacer nada.

XIII. Jesús es bajado de la cruz

Al caer la tarde vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era discípulo de Jesús tomó su cuerpo y lo envolvió en una sábana limpia (Mt 27, 57.59). Vosotros jóvenes, llenos de amor y de energía, no desperdiciéis vuestras fuerzas en cosas sin sentido!

XIV. Jesús es sepultado

Había un huerto cerca del sitio donde fue crucificado Jesús, y en él un sepulcro nuevo, en el cual aún nadie había sido enterrado y pusieron allí a Jesús (Jn 19, 41-42). Mirad a vuestro alrededor y ved, mirad a vuestros hermanos y hermanas no sólo en vuestro país, sino en todas las partes donde hay personas con hambre que os esperan. Desnudos que no tienen patria. Todos os miran! No les volváis las espaldas, pues ellos son el mismo Cristo!


Vía Crucis General

Primera Estación


Segunda Estación


Tercera Estación


Cuarta Estación


Quinta Estación


Sexta Estación


Séptima Estación


Octava Estación


Novena Estación


Décima Estación


Décimo Primera Estación


Décimo Segunda Estación


Décimo Tercera Estación


Décimo Cuarta Estación


Décimo Quinta Estación

martes, 5 de marzo de 2013

Kerigma


¿Qué es el kerigma?

Desde que se inició el proceso de misión continental en la Arquidiócesis, la palabra "Kerigma" se hizo más popular entre los servidores laicos. Hubo un programa de radio, conferencias, charlas y formación arquidiocesana. Pero ¿qué es el kerigma? ¿es algo que está de "moda" o que estamos descubriendo o redescubriendo?

El Comisión Nacional de Catequesis de Costa Rica, nos define Kerigma como:

 “proclamar”. Se refiere a la predicación y proclamación que hicieron los Apóstoles una vez que Jesucristo ascendiera a los Cielos y les dejara la Misión de ir por todo el mundo anunciando su Palabra y bautizando en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28).

El Kerigma es reconocido como el primer Anuncio de Salvación, la Buena Noticia por antonomasia: Jesucristo, el Hijo de Dios ha vencido la muerte y el pecado. Padeciendo, muriendo y resucitando nos ha dado una vida nueva."

Una misión kerigmática

Quizá cada uno de nosotros, debamos también redescubrir durante esta cuaresma, cómo desde nuestra propia experiencia y realidad facilitamos la proclamación de esta noticia, no ya los "están adentro", sino a aquellos que siguen sedientos, esperando recibir de alguien esta buena noticia; trascendente y esencial.  Esos que necesitan palabra y ejemplo de cristianos convencidos y activos, cada uno desde su deber cotidiano.  Por lo tanto, la cuaresma vivida y profundizada, es una preparación no sólo para la Pascua como una fiesta, sino para la evangelización comprometida en el anuncio del Kerigma.  

Un moderno ejemplo de la fuerza kerigmática guiada por el Espíritu Santo, es el fundador del Camino Neocatecumenal.  Podemos leer en el siguiente artículo un resumen de su experiencia: "Kiko Argüello presenta su primer libro: El Kerigma, en las chabolas con los pobres".  Aquí el mismo Kiko nos anuncia el Kerigma:






Levántate y camina: Semana Nacional de Kerigma

Este impresionante mensaje nos impulsa a celebrar la II Semana Nacional de Kerigma en Costa Rica, se desarrollará el próximo 11 al 17 MARZO con el lema "Levántate y camina" Hch 3, 1-10.  En el enlace anterior, está disponible el material completo preparado por CENECAT para facilitar esta experiencia.  Aquí compartimos brevemente algunos detalles para que nos animemos a llevar este anuncio que debiera ser lo natural y fácil en cualquier bautizado.  ¡Ánimo! 


Se nos proponen como actividades a desarrollar:

1. Lectio Divina en pequeños grupos del texto: Hechos 3, 1-10.




3. Misión parroquial, casa por casa, bajo la mística del texto: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy, en el nombre de Jesucristo de Nazareth, levántate y camina”. La cual podría realizarse en tiempo de cuaresma o en algún otro momento del año.

Folleto


lunes, 25 de febrero de 2013

¿Qué quiere Dios de mí?



¿Qué quiere Dios de mí? el camino de Cuaresma

Iniciamos el camino de Cuaresma, luego de iniciar un año más donde muchos hemos preparado una serie de propósitos que ya a estas alturas, pueden ser objeto de un primer examen.  Se atraviesa la Cuaresma, dándonos un nuevo impulso para el cambio profundo, para la revisión de nuestro compromiso como cristianos, de nuestra respuesta.

Sin embargo, este examen, parte de un lugar diferente.  Debe partir no de la lista de cosas que no tengo y quiero conseguir a través de mi esfuerzo, como muchas veces son las metas materiales.  Tampoco debería partir de la lista de pendientes que no he realizado en la vida, con actividades que tengo que hacer antes de morir para poder decir que he vivido una vida que ha valido la pena, o que puedo morirme en paz pues logré tachar todo lo que quise lograr.

Este camino que nos propone la Cuaresma requiere otro tipo de examen, otro tipo de cambio, que debería repercutir en todas las esferas de nuestra vida, por su transversalidad y radicalidad.

La Cuaresma nos propone ser cristianos con la mirada en la Pascua.  El camino de Cuaresma nos recuerda con una recalcitrante periodicidad "conviértete y cree en el Evangelio".  Cambia y cree.  Para estar preparados para la Pascua.  Y así es la vida, una gran preparación para nuestra Pascua.  La gran reflexión, y también la pequeña, debería siempre partir de esa mirada puesta en la Pascua.  ¿para qué estoy aquí en esta Tierra? queda así respondida.  Sin embargo, hay otra reflexión que debería renovarse, confrontarse y ser nuestro camino de ruta a renovar cada año.  Mientras estoy en camino, mientras estoy acá en la Tierra, ¿cómo lo recorro, cómo sé que voy a llegar preparado a ese momento culminante con el resultado esperado y que Dios me promete?  hay una respuesta también para esto.  Respondiendo el llamado que Dios nos hace a ser amados, con generosidad.

Cambia y Cree.  Creer es un don, un regalo, está impreso en el corazón de los hombres en forma natural.  Creer es inherente al ser humano.  Creer es una respuesta al amor de Dios y este hecho está relacionado a la caridad.   Cambiar sin embargo, es una decisión que parte de las entrañas.  Uno a través de ese camino cuaresmal se da cuenta que realizar cambios, es posible.

¿Cuál es la voluntad de Dios para mí?  El Papa Benedicto XVI nos ha propuesto un camino concreto en el marco del Año de la Fe:

La fe es una respuesta al amor de DiosSer cristiano parte no de una "una decisión ética o una gran idea", sino más bien de encontrarnos con Dios y a partir de ese encuentro es que se da "un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva... ".  Así el amor no es sólo un mandamiento sino, respuesta de amor. 

La caridad como vida en la fe: La vida cristiana es responder al amor de Dios.  Primera respuesta, la fe.  Dios no se limita a amarnos, sino que quiere atraernos y transformarnos en Él.  Cuando lo permitimos, "nos hace semejantes a él, partícipes de su misma caridad."  Entonces, "la fe es conocer la verdad y adherirse a ella;" mientras "la caridad es «caminar» en la verdad".

El lazo indisoluble entre fe y caridad:  No se pueden oponer o separar la fe de la caridad, son virtudes que están íntimamente ligadas.  Sería equivocado pensar que una es más importante que la otra, pues "para una vida espiritual sana es necesario rehuir tanto el fideísmo como el activismo moralista."  La contemplación y acción deben coexistir e integrarse.  Caridad no es sólo solidaridad o ayuda humanitaria.  La mayor obra de caridad es la evangelización.  "Ninguna acción es más benéfica y, por tanto, caritativa hacia el prójimo que partir el pan de la Palabra de Dios, hacerle partícipe de la Buena Nueva del Evangelio, introducirlo en la relación con Dios".  "La cuaresma, con las tradicionales indicaciones para la vida cristiana, nos invita precisamente a alimentar la fe a través de una escucha más atenta y prolongada de la Palabra de Dios y la participación en los sacramentos y, al mismo tiempo, a crecer en la caridad, en el amor a Dios y al prójimo, también a través de las indicaciones concretas del ayuno, de la penitencia y de la limosna."

Prioridad de la fe, primado de la caridad:  Fe y caridad se atribuyen a la acción del Espíritu Santo.  Fe es don y respuesta, nos da a conocer la verdad de Cristo como "Amor encarnado" y graba en nuestra mente y corazón "la firme convicción de que precisamente este Amor es la única realidad que vence el mal y la muerte."  La fe nos hace ver el futuro con esperanza esperando la victoria plena del amor de Cristo, y la caridad "nos hace adherir de modo personal y existencial a la entrega total y sin reservas de Jesús al Padre y a sus hermanos." 

Nos invita el Santo Padre a "que viváis este tiempo precioso reavivando la fe en Jesucristo, para entrar en su mismo torrente de amor por el Padre y por cada hermano y hermana que encontramos en nuestra vida. "  Mensaje completo para la Cuaresma del Papa Benedicto XVI

Examinar, responder, vivir.  Sigamos disponiéndonos a entrar en el camino de Cuaresma que nos llevará sin duda a la Pascua que nos ha sido preparada.

Compartimos un audio del programa:  Diálogos de medianoche, de una emisora de las Islas Canarias, Radio ECCA. El programa es dirigido por el Pbro. Lucas López S.J. y es un espacio para el diálogo interreligioso e intercultural sobre la fe y la esperanza de las personas, sobre las iglesias y las religiones, sobre la espiritualidad y la solidaridad.  

En este programa, entrevista al profesor D. Diego Molina S.J., de la Facultad de Teología de Granada, donde nos presenta el discernimiento tal y como se plantea en el librito de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Se trata de una conversación a raíz del artículo publicado en la revista SAL TERRAE: Discernir, decidir y, en todo, siempre servir.





sábado, 10 de marzo de 2012

Cuaresma: Señor, sólo a ti te quiero escuchar



En esta segunda semana que está por acabar, la meditación nos ha conducido por el camino de la invitación a escuchar.  Dios permanentemente nos habla al corazón.  ¿lo escucho?  Si no logro escuchar la voz de Dios, soy invitado en este tiempo cuaresmal a detenerme y hacer lo necesario para abrirme a la gracia, abrir mis sentidos y potencias a esa realidad constante: DIOS ME HABLA, DIOS QUIERE COMUNICARSE CONMIGO.

Esa apertura es una gracia más que debemos pedir confiando en que será concedida, pues sería ilógico que quien pretende ser escuchado, quiera que nuestra sordera permanezca.  El silencio, por lo tanto para escuchar al otro que nos interpela es indispensable.  Al respecto nos dice el Papa en la Audiencia General del 7 de marzo, 2012

"Es necesario favorecer el silencio interior y exterior para que dicha Palabra pueda ser escuchada. Con frecuencia, los Evangelios nos presentan al Señor que se retira solo a un lugar apartado para orar.

El silencio tiene la capacidad de abrir en la profundidad de nuestro ser un espacio interior, para que Dios habite, para que permanezca su mensaje, y nuestro amor por Él penetre la mente, el corazón, y aliente toda la existencia.  En segundo lugar, en nuestra oración nos encontramos ante el silencio de Dios, en el que puede advertirse un sentido de abandono o la sensación de que Él no nos escucha, ni responde.  Pero este silencio, como le sucede a Jesús, no es señal de ausencia.  El cristiano sabe que el Señor está presente y escucha, aun en la oscuridad del dolor, del rechazo y de la soledad. Jesús nos asegura que Dios conoce nuestras necesidades; nos conoce en lo más intimo y nos ama.  Y esto debe ser suficiente."

¿Hago silencio en mi vida exterior e interior? ¿Me cuesta estar solo, "desconectado de la red o del teléfono"? ¿Cuánto tiempo puedo permanecer en un ambiente silencioso? 


Seguimos compartiendo el siguiente material tomado de nuestro boletín Parroquial: Iglesia Católica. 2012. El Precursor (104): 2-3. ISSN: 1659-2786.

"Este es mi hijo amado, escúchalo"

La primera lectura habla sobre el sacrificio de Isaac; vemos a Abraham en esta prueba en la cual dios lo pone.  Según la tradición de la Iglesia, Abraham es puesto a la prueba para purificar el corazón.  Entonces, no debemos quedarnos simplemente en el sacrificio de Abraham, sino ver que Dios, por medio de esta prueba, a la cual lleva a Abraham, está purificando su corazón, para que Abraham pueda amar a Dios libremente, por eso el Deuteronomio, en el capítulo 6 dice: "...Escucha Israel, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente...".  Así, este pasaje del Génesis expresa el contenido de la Cuaresma; Dios tendrá que, así como a Abraham que le ha purificado su corazón, purificar nuestro corazón, por eso, como se ha dicho anteriormente, la conversión no es un esfuerzo del hombre, es un don de Dios, porque es Dios quien purifica nuestro corazón y Dios sabrá por qué caminos nos llevará para purificarlo, porque el hombre, como Abraham ha antepuesto al maor de Dios, el amor de Isaac.  Tantos creyentes, en este sentido, dicen, lamentándose, que Dios no les escucha, que Dios se olvida de ellos; pero, también, puede suceder que lo que piden es para alimentar y acrecentar el Isaac que les impide amar a Dios con todo el corazón.

Pasando al evangelio de este domingo, y por todo lo que se ha expuesto anteriormente, diremos, sinténticamente, esta voz que Pedro, Juan y Santiago escuchan, que es la voz de Dios; la tradición de la Iglesia interpreta que esa voz de Dios es una confirmación de la fe que se debe tener en Cristo Jesús.  Todo creyente, en consecuencia, debe ser confirmado en la fe, debe escuchar que alguien con garantía le diga que lo que cree es cierto.  Por eso, el sacramento de la confirmación en los cristianos católicos tiene un sentido muy profundo, porque se nos tiene que confirmacr en la fe para creer en Cristo Jesús; por lo tanto, creer en Cristo Jesús no es una deducción a la cual el hombre llega, sino que la fe es una confirmación de aquello que se nos ha revelado.  por eso, los apóstoles, en el monte, no solamente ven la gloria de Dios en Cristo, sino que están siendo confirmados; el hecho de que Pedro pida hacer tres tiendas está significando, como dice san Cirilo de Alejandría: Pedro pensaba que el Reino de los Cielos había llegado (Discurso 9), que estaban siendo preparados para la misión porque para ser apóstoles tenían que ser confirmados en la fe.

Cuaresma para niños

Otro aporte para animar a los niños a llevar el mensaje cuaresmal ¡para la casa!


miércoles, 29 de febrero de 2012

Cuaresma: No apartes tu corazón del Señor


En esta primera semana la reflexión cuaresmal de la Parroquia nos avisa en unas letras color morado montadas con hilitos invisibles sobre el presbiterio: "NO APARTES TU CORAZÓN DEL SEÑOR".  Es un llamado, una advertencia y mandato... y es que pasar por alto tan importante aviso, tiene consecuencias graves para nuestra vida eterna.  

En este camino cuaresmal es el mismo Jesús, quien nos da las pautas para apartar de nuestra vida, las tentaciones y todo aquello que nos aparte de la voluntad del Padre, todo aquello que a la larga, provocará tristeza, dolor, injusticia; pero que a primera instancia, incluso puede parecernos apetecible.  Es la voluntad propia la que debe estar dispuesta a someterse al Espíritu de Dios, para dejarse guiar por el camino de conversión, un camino de "entrenamiento", que nos llevará poco a poco a un compromiso mayor, con la construcción del Reino, primero en nuestro corazón y luego en el mundo, con nuestros hermanos.  Jesús se deja guiar por el Espíritu a la misión.  El desierto es el lugar espiritual para medir nuestra madurez, nuestra entrega y confianza a Dios y para ejercitar nuestra voluntad en aceptar la gracia, para poder vencer la tentación. 

No apartes tu corazón del Señor, implica ir por un camino, como lo indica el Papa Benedicto XVI, en su mensaje de Cuaresma de este año: "marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual."

Debemos tener una conducta evangélica en la vida, nos dice el Papa, "que se despliega según las tres virtudes teologales: se trata de acercarse al Señor «con corazón sincero y llenos de fe» (v. 22), de mantenernos firmes «en la esperanza que profesamos» (v. 23), con una atención constante para realizar junto con los hermanos «la caridad y las buenas obras»".

¿Estoy dejándome guiar por el Espíritu de Dios, como Jesús? ¿Quiero vivir la Cuaresma como auténtico cristiano?


También repasemos el siguiente material tomado de nuestro boletín Parroquial: Iglesia Católica. 2012. El Precursor (103): 2-3.  ISSN: 1659-2786.

"Guiado por el Espíritu para la misión"

La tentación de Jesús fue una prueba permitida por el Espíritu.  El mismo espíritu con que Jesús la afrontó, no actuando ya por cuenta propia sino a instancias de quien había tomado posesión de él, garantiza así la misión que se le encomendaba.  Salido de Nazaret de Galilea, para someterse a un bautismo de conversión, regresa ahora a Galilea como heraldo del reinado de Dios, acreditado para anunciar con autoridad su llegada inminente y reclamar una conversión que lleva a la fe.

Jesús ya estaba preparado para la misión.  Después de que Juan "fue entregado", marchó a Galilea para proclamar la Buena Nueva de Dios.  Era el lugar en que iba a iniciar su misión y en la que le esperaba el mismo final violento que a su predecesor.  Pero él aceptaba su destino, había superado la prueba, manifestaba ya una fe adulta y comprometida con la causa del Reino.

Como hijos de Dios, guiados y acreditados por el Espíritu, los cristianos son llamados a acoger en fidelidad el proyecto de Jesús.  Es la ascesis inherente a la verdadera conversióin cuaresmal al evangelio."

Cuaresma para niños

También se publicó el domingo una ayuda para que los niños sigan el "camino" de Cuaresma de una manera bastante llamativa:




miércoles, 22 de febrero de 2012

Propósitos para Cuaresma 2012




Hoy es Miércoles de Ceniza y en la Parroquia San Juan Bautista hay celebraciones a las 6 a.m. 11 a.m. 6 p.m. y 7:30 p.m.  Nuestra Arquidiócesis de San José (y por lo tanto la Parroquia), nos propone vivir esta Cuaresma por un camino de pequeños propósitos diarios que queremos compartir y vivir.  ¡Qué hermoso empezar a vivir un cambio de vida con miras a las gracias infinitas que recibiremos en la Pascua! ¡Qué poco a cambio de tanto!

Para vivir el espíritu de la Cuaresma en familia, podemos establecer propósitos comunes para cada día de la Cuaresma.  Recuerda que para ser mejor persona, para corregir tus defectos, vale más un pequeño esfuerzo positivo que tratarte mal a tí mismo.  Un gran propósito suele quedarse en palabrería, un pequeño propósito cada día te llevará lejos.  La Cuaresma es el tiempo de la conversión, es decir de cambio y propósitos, si los  vives seriamente, te ayudarán a ser una persona nueva.  Eso es resucitar con Cristo.  ¿Y cuál es el premio?  ¡Resucitar con Cristo!  Ser una persona nueva al final de la Semana Santa, haber corregido algunos defectos y tener cultivadas unas nuevas cualidades será tu premio.  Aquí cuenta el esfuerzo, la constancia, la oración, la fraternidad y la gracia de Dios no te faltará.

Marca con una "X" los Propósitos Cuaresmales que hayas cumplido

[ ] Miércoles 22 de febrero.  "Hoy si me siento ofendido no lo dejaré notar"
[ ] Jueves 23 de febrero. "Hoy pensaré en tres cualidades mías"
[ ] Viernes 24 de febrero. "Hoy harés una buena acción sin decírselo a nadie"
[ ] Sábado 25 de febrero. "Hoy hablaré bien de todas las personas"
Limosna
[ ] Domingo 26 de febrero. "Hoy haré tres sacrificios personales, ofreciéndolo por los cristianos que sufren"
[ ] Lunes 27 de febrero. "Hoy recogeré cualquier basura que encuentre en la calle"
[ ] Martes 28 de febrero. "Hoy me esforzaré por saludar cortésmente"
[ ] Miércoles 29 de febrero. "Hoy revisaré cual ropa no uso y la alistaré para los pobres"
[ ] Jueves 1 de marzo. "Hoy agradeceréa a Dios por la comida y a quien la preparó"
[ ] Viernes 2 de marzo. "Hoy voy a sonreír por lo menos a tres personas"
[ ] Sábado 3 de marzo. "Hoy ofreceré el Santo Rosario por la paz de Costa Rica"
[ ] Domingo 4 de marzo. "Hoy iré a la Santa Eucaristía y haré lo posible por comulgar" 
[ ] Lunes 5 de marzo. "Hoy visitaré o llamaré a un familiar que tengo olvidado"
[ ] Martes 6 de marzo. "Hoy haré 15 minutos de una buena lectura"
Ayuno y abstinencia
[ ] Miércoles 7 de marzo. "Hoy pondré mis problemas en manos de Dios"
[ ] Jueves 8 de marzo. "Hoy a alguien le hablaré de Dios"
[ ] Viernes 9 de marzo. "Hoy haré un buen examen de conciencia antes de acostarme"
[ ] Sábado 10 de marzo. "Hoy voy a rezar por las intenciones de alguien"
[ ] Domingo 11 de marzo. "Hoy voy a compartir más tiempo con mi familia"
[ ] Lunes 12 de marzo. "Hoy leeré el salmo 139"
[ ] Martes 13 de marzo. "Hoy voy a servir antes que esperar a ser servido"
[ ] Miércoles 14 de marzo. "Hoy voy a aprovechar el tiempo al máximo"
[ ] Jueves 15 de marzo. "Hoy seré más positivo"
[ ] Viernes 16 de marzo. "Hoy voy a perdonar a alguien que me ha hecho daño"
[ ] Sábado 17 de marzo. "Hoy voy a hacer cinco minutos más de oración personal"
[ ] Domingo 18 de marzo. "Hoy voy a hacer lo posible por confesarme"
[ ] Lunes 19 de marzo. "Hoy buscaré mi mejor talento para ponerlo al servicio de alguien"
[ ] Martes 20 de marzo. "Hoy voy a pedir perdón a alguien"
Oración
[ ] Miércoles 21 de marzo. "Hoy llamaré o visitaré a un enfermo"
[ ] Jueves 22 de marzo. "Hoy voy a desprenderme de algo que me cueste"
[ ] Viernes 23 de marzo. "Hoy voy a poner el mayor de los cuidados en mi aspecto"
[ ] Sábado 24 de marzo. "Hoy voy a ofrecer alguna obra buena por las vocaciones"
[ ] Domingo 25 de marzo. "Hoy llevaré mi diezmo a la Iglesia"
[ ] Lunes 26 de marzo. "Hoy voy a hacer mis deberes con dedicación y a tiempo"
[ ] Martes 27 de marzo. "Hoy voy a ser puntual"
[ ] Miércoles 28 de marzo. "Hoy le voy a agradecer a alguien lo que ha hecho por mí"
[ ] Jueves 29 de marzo. "Hoy haré algo por alguien que tenga problemas económicos"
[ ] Viernes 30 de marzo. "Hoy ofreceré a Dios dejar de comer algo para compartirlo"
[ ] Sábado 31 de marzo. "Hoy tendré un detalle de cariño con un compañero de trabajo"

1 abril. DOMINGO DE RAMOS: PARTICIPARÉ DE LOS OFICIOS DEL DOMINGO DE RAMOS

[ ] 2 de abril. Lunes Santo. Escribiré una carta para cada uno de los miembros de mi familia agradeciéndoles por su amor.
[ ] 3 de abril. Martes Santo. Haré un sacrificio en las comidas por amor a Jesús
[ ] 4 de abril. Miércoles Santo. Haré un acto de caridad sin que nadie se de cuenta
[ ] 5 de abril. Jueves Santo. Asistiré a los oficios para agradecer a Jesús que se quedó en la Eucaristía
[ ] 6 de abril. Viernes Santo. Rezaré el Vía Crucis en una iglesia
[ ] 7 de abril. Sábado Santo. Rezaré un Rosario para acompañar a la María Santísima en su dolor
[ ] 8 de abril. Domingo de Resurrección.  ¡ALEGRÍA! Asistiré a Misa para celebrar la victoria de Jesús sobre el pecado.



miércoles, 30 de marzo de 2011

Mensaje del Papa para la Cuaresma 2011

 
Importante meditar en las palabras del Papa en esta Cuaresma.  Invitaciones y decisiones de vida.  Pidamos al Espíritu Santo nuestra conversión, es lo que más urge.



Aquí el mensaje completo.

MENSAJE DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
PARA LA CUARESMA 2011
"Con Cristo sois sepultados en el Bautismo,
con él también habéis resucitado" (cf. Col 2, 12)


Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma, que nos lleva a la celebración de la Santa Pascua, es para la Iglesia un tiempo litúrgico muy valioso e importante, con vistas al cual me alegra dirigiros unas palabras específicas para que lo vivamos con el debido compromiso. La Comunidad eclesial, asidua en la oración y en la caridad operosa, mientras mira hacia el encuentro definitivo con su Esposo en la Pascua eterna, intensifica su camino de purificación en el espíritu, para obtener con más abundancia del Misterio de la redención la vida nueva en Cristo Señor (cf. Prefacio I de Cuaresma).

1. Esta misma vida ya se nos transmitió el día del Bautismo, cuando «al participar de la muerte y resurrección de Cristo» comenzó para nosotros «la aventura gozosa y entusiasmante del discípulo» (Homilía en la fiesta del Bautismo del Señor, 10 de enero de 2010). San Pablo, en sus Cartas, insiste repetidamente en la comunión singular con el Hijo de Dios que se realiza en este lavacro. El hecho de que en la mayoría de los casos el Bautismo se reciba en la infancia pone de relieve que se trata de un don de Dios: nadie merece la vida eterna con sus fuerzas. La misericordia de Dios, que borra el pecado y permite vivir en la propia existencia «los mismos sentimientos que Cristo Jesús» (Flp 2, 5) se comunica al hombre gratuitamente.

El Apóstol de los gentiles, en la Carta a los Filipenses, expresa el sentido de la transformación que tiene lugar al participar en la muerte y resurrección de Cristo, indicando su meta: que yo pueda «conocerle a él, el poder de su resurrección y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte, tratando de llegar a la resurrección de entre los muertos» (Flp 3, 10-11). El Bautismo, por tanto, no es un rito del pasado sino el encuentro con Cristo que conforma toda la existencia del bautizado, le da la vida divina y lo llama a una conversión sincera, iniciada y sostenida por la Gracia, que lo lleve a alcanzar la talla adulta de Cristo.

Un nexo particular vincula al Bautismo con la Cuaresma como momento favorable para experimentar la Gracia que salva. Los Padres del Concilio Vaticano II exhortaron a todos los Pastores de la Iglesia a utilizar «con mayor abundancia los elementos bautismales propios de la liturgia cuaresmal» (Sacrosanctum Concilium, 109). En efecto, desde siempre, la Iglesia asocia la Vigilia Pascual a la celebración del Bautismo: en este Sacramento se realiza el gran misterio por el cual el hombre muere al pecado, participa de la vida nueva en Jesucristo Resucitado y recibe el mismo espíritu de Dios que resucitó a Jesús de entre los muertos (cf. Rm 8, 11). Este don gratuito debe ser reavivado en cada uno de nosotros y la Cuaresma nos ofrece un recorrido análogo al catecumenado, que para los cristianos de la Iglesia antigua, así como para los catecúmenos de hoy, es una escuela insustituible de fe y de vida cristiana: viven realmente el Bautismo como un acto decisivo para toda su existencia.

2. Para emprender seriamente el camino hacia la Pascua y prepararnos a celebrar la Resurrección del Señor —la fiesta más gozosa y solemne de todo el Año litúrgico—, ¿qué puede haber de más adecuado que dejarnos guiar por la Palabra de Dios? Por esto la Iglesia, en los textos evangélicos de los domingos de Cuaresma, nos guía a un encuentro especialmente intenso con el Señor, haciéndonos recorrer las etapas del camino de la iniciación cristiana: para los catecúmenos, en la perspectiva de recibir el Sacramento del renacimiento, y para quien está bautizado, con vistas a nuevos y decisivos pasos en el seguimiento de Cristo y en la entrega más plena a él.

El primer domingo del itinerario cuaresmal subraya nuestra condición de hombre en esta tierra. La batalla victoriosa contra las tentaciones, que da inicio a la misión de Jesús, es una invitación a tomar conciencia de la propia fragilidad para acoger la Gracia que libera del pecado e infunde nueva fuerza en Cristo, camino, verdad y vida (cf. Ordo Initiationis Christianae Adultorum, n. 25). Es una llamada decidida a recordar que la fe cristiana implica, siguiendo el ejemplo de Jesús y en unión con él, una lucha «contra los Dominadores de este mundo tenebroso» (Ef 6, 12), en el cual el diablo actúa y no se cansa, tampoco hoy, de tentar al hombre que quiere acercarse al Señor: Cristo sale victorioso, para abrir también nuestro corazón a la esperanza y guiarnos a vencer las seducciones del mal.

El Evangelio de la Transfiguración del Señor pone delante de nuestros ojos la gloria de Cristo, que anticipa la resurrección y que anuncia la divinización del hombre. La comunidad cristiana toma conciencia de que es llevada, como los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan «aparte, a un monte alto» (Mt 17, 1), para acoger nuevamente en Cristo, como hijos en el Hijo, el don de la gracia de Dios: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle» (v. 5). Es la invitación a alejarse del ruido de la vida diaria para sumergirse en la presencia de Dios: él quiere transmitirnos, cada día, una palabra que penetra en las profundidades de nuestro espíritu, donde discierne el bien y el mal (cf. Hb 4, 12) y fortalece la voluntad de seguir al Señor.

La petición de Jesús a la samaritana: «Dame de beber» (Jn 4, 7), que se lee en la liturgia del tercer domingo, expresa la pasión de Dios por todo hombre y quiere suscitar en nuestro corazón el deseo del don del «agua que brota para vida eterna» (v. 14): es el don del Espíritu Santo, que hace de los cristianos «adoradores verdaderos» capaces de orar al Padre «en espíritu y en verdad» (v. 23). ¡Sólo esta agua puede apagar nuestra sed de bien, de verdad y de belleza! Sólo esta agua, que nos da el Hijo, irriga los desiertos del alma inquieta e insatisfecha, «hasta que descanse en Dios», según las célebres palabras de san Agustín.

El domingo del ciego de nacimiento presenta a Cristo como luz del mundo. El Evangelio nos interpela a cada uno de nosotros: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?». «Creo, Señor» (Jn 9, 35.38), afirma con alegría el ciego de nacimiento, dando voz a todo creyente. El milagro de la curación es el signo de que Cristo, junto con la vista, quiere abrir nuestra mirada interior, para que nuestra fe sea cada vez más profunda y podamos reconocer en él a nuestro único Salvador. Él ilumina todas las oscuridades de la vida y lleva al hombre a vivir como «hijo de la luz».

Cuando, en el quinto domingo, se proclama la resurrección de Lázaro, nos encontramos frente al misterio último de nuestra existencia: «Yo soy la resurrección y la vida... ¿Crees esto?» (Jn 11, 25-26). Para la comunidad cristiana es el momento de volver a poner con sinceridad, junto con Marta, toda la esperanza en Jesús de Nazaret: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo» (v. 27). La comunión con Cristo en esta vida nos prepara a cruzar la frontera de la muerte, para vivir sin fin en él. La fe en la resurrección de los muertos y la esperanza en la vida eterna abren nuestra mirada al sentido último de nuestra existencia: Dios ha creado al hombre para la resurrección y para la vida.

Tomado de: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/lent/documents/hf_ben-xvi_mes_20101104_lent-2011_sp.html

domingo, 21 de marzo de 2010

V Domingo de Cuaresma 2010


Cerramos este camino con una reflexión en el último domingo de Cuaresma, en preparación a la Semana Santa y la Pascua de Resurrección.  Durante esta semana se nos propone: ser comprensivo con los errores de los demás.  Y es que el propósito, debemos irlo viviendo ahí, justo cuando es más difícil, en esos continuos momentos donde encontramos la realidad humana.  Cometemos errores.  Muchos, a cada rato, y es facilísimo caer en la tentación de señalarlos.  Especialmente cuando los cometen los demás.  De señalárselos al otro. 
 
En esta semana, el ejercicio es examinarnos.  Si examinamos nuestra conciencia, nos damos cuenta que nosotros cometemos pecados.  ¿Qué pasaría, decía el Padre Javier, si nuestros pecados fueran expuestos públicamente en el boletín parroquial semanalmente?  Tiene razón.  ¿Cómo quedaríamos frente al otro, con autoridad para señalar?  Todos fallamos, pero Dios nos perdona.  Siempre.

Esta semana, debemos recordar que Dios es misericordia.  Debemos mirar entonces los errores del otro, con misericordia.  No somos mejores que los demás.  Ni siquiera, mejores que los criminales públicos.  Cuidemos nuestros pensamientos y palabras.  

¡No juzguemos, examinémonos!

Si hemos seguido este programa de preparación para vivir con intensidad la Cuaresma, hablando bien del hermano, fraternizando en la familia, siendo generoso y responsable, compartiendo con el necesitado y esta semana siendo comprensivo con los errores de los demás; estaremos más dispuestos a vivir, plenamente el amor de Dios que se derrama continuamente sobre nosotros.  Si hasta el momento no hemos podido examinarnos, confesarnos y hacer algún signo que nos indique un cambio en la vida (más oración, ayuno, limosna):  
 
¡ÁNIMO!

LITURGIA PENITENCIAL
Templo Parroquial
 
Viernes 26 de marzo  7 - 8:30 p.m.
Durante la semana no habrá confesiones regulares pues los sacerdotes celebrarán confesiones en otras parroquias de la Vicaría.


Ahora la reflexión sobre el Evangelio de hoy del Pbro. Héctor Núñez, C.M.F.  (http://www.claret.org.mx/material/hector/homilias.htm) Ojalá esta meditación nos ayude a reflexionar sobre nuestras actitudes para ir mejorando cada día con la ayuda del Señor.
 
  V Domingo Cuaresma 2010: Jesús no nos juzga hoy, nos invita a arrepentirnos                                                                   

lunes, 15 de marzo de 2010

IV Domingo de Cuaresma 2010


Avanzamos ya en lo profundo de la Cuaresma.  Seguimos el ejercicio parroquial que esta semana nos propone: Compartir con el necesitado.  ¿Qué? lo que necesite...  Es que aveces ni pensamos en la otra gente, ni queremos volver a ver.  Otras veces pensamos, ¡pobrecito, pobrecita! y pasamos de lejos, de bien lejos.  Esta semana nos proponemos hacer un alto, revisar y cambiar esta actitud no cristiana.

Seguramente, hay alguien a quien ayudar sin que nos lo pida.  Los pobres habrán siempre nos dijo Jesús.  No es difícil encontrarlos, pongamos  un poquito de cuidado cuando la realidad nos grita: ¡estamos en todos lados! 

Puede ser que  estemos insensibilizados.  Vemos tanta maldad en los medios que nos abruman con muerte, odio, pobreza, calamidad; que estemos intoxicados...  Pero siempre a nuestro lado, hay personas con nombre y apellido, necesitadas.  De una caricia, de una palabra, de 10 minutos de escucha, de un almuerzo, de una cena, de un techo, de un trabajo, de una familia, de Dios... siempre hay, cerca y lejos, gente necesitada.  Encontrémosla.  Encontremos a Jesús en el otro.  Compartamos nuestro amor.  Compartamos nuestro tiempo.  Compartir es dividir, distribuir, participar.

¡Compartamos lo que más nos cuesta dar, a nosotros mismos!

Como hemos estado compartiendo una reflexión sobre los textos de cada domingo, hoy encontramos esta presentación del Pbro. Héctor Núñez, C.M.F.  (http://www.claret.org.mx/material/hector/homilias.htm) que nos puede ayudar a reflexionar e ilustrar nuestra meditación:
 IV Domingo Cuaresma 2010: el amor incondicional de nuestro Padre                                                                   

También podemos escuchar el Evangelio y una homilía en este enlace:

domingo, 7 de marzo de 2010

III Domingo Cuaresma 2010

 

Hoy en Tibás, confluye un mar de gente.  Está por iniciarse el concierto de Metállica.  Un mar de hombres.  ¡Cómo me gustaría que estuvieran alabando a Dios! Me ponía a pensar en ese evento y en la predicación de hoy.  ¡Qué fácil podríamos caer en juzgar a los otros en lugar de interceder!  Más bien, Jesús nos llama a una urgencia de conversión personal.  Me llama a mí. 

Este tercer domingo de Cuaresma nos proponemos ser generosos y responsables. ¿Cómo puedo ser generosa y responsable hoy? ¿Cuánto tiempo más tendrá paciencia Dios conmigo antes de ver frutos en mis manos? Eso último me resonó de nuevo durante la misa. ¿doy fruto yo, que le pido a los demás ver los frutos de su fe?

La generosidad debería ser material y espiritual.  Material porque compartir, debería ser: compartirme.  En mi tiempo, en mis cosas, en mi propia persona.  La responsabilidad debería ser la coherencia total con la fe en Jesucristo.  Es responsable el que cumple.  El que sabe qué puede y qué no.  El que conoce sus capacidades y las desarrolla.  El que sabe quién es.  El que quiere ser responsable.

Esta semana, profundizamos el camino a la Cruz, victoriosa.  Caminando con paciencia, todo lo podemos en Él, en quien confiamos.  Confiamos en quien no nos defrauda.
¡Démos! ¡Démos mucho! ¡Démonos sin preguntarnos qué hace el otro con lo que les damos! ¡¡Démos!! ¡Por amor a Cristo, démos!

Acá la reflexión de la tercera semana de Cuaresma del Monasterio de de Sant Benet en Montserrat en su sitio.  Les debo una disculpa, porque creí que era de monjes y es de monjas benedictinas, ¡el Señor las bendiga y haga santas! (http://www.benedictinescat.com/Montserrat/indexceramcast.html).

III Domingo Cuaresma 2010: Discernimiento divino                                                            

miércoles, 3 de marzo de 2010

Conversión


¿Qué es conversión?

En el camino de cuaresma, y de la vida la conversión es permanente.  Por eso aunque ya vamos por la segunda semana, quisiera compartir una brevísima reflexión desde la voz de nuestro Santo Padre.

domingo, 28 de febrero de 2010

II Domingo Cuaresma 2010


Siguiendo el camino de Cuaresma que iniciamos la semana pasada tenemos como propósito de la semana: Fraternidad en la familia

Parece mentira, a veces nos falta poner las barbas en remojo.  De veras.  Muchas veces nos quejamos, murmuramos sobre las faltas de caridad y urbanidad de los demás y no nos revisamos con objetividad sobre nuestras actuaciones.  Así, esta semana nos proponemos, observar y empezar por casa.  ¿Nos despedimos con un beso en la noche? ¿Nos decimos buenos días, cómo amaneció, cómo se siente hoy? ¿Decimos buenas tardes, buenos días, buenas noches al entrar luego de un día de trabajo? ¿Decimos gracias? ¿Decimos perdón? ¿Decimos, sí tiene razón, me equivoqué? ¿Acaso, dejamos a un lado el control remoto del tele para decir, vamos a caminar? ¿Cómo estuvo el trabajo? etc, etc, etc.

¡¡¡Observémonos, propongámonos, actuemos!!!

Acá la segunda reflexión  correspondiente al Evangelio de hoy, que comparten los Monjes Benedictinos del Monasterio de Sant Benet en Montserrat en su sitio (http://www.benedictinescat.com/Montserrat/indexceramcast.html).


¡Ánimo! y bendiciones

II Domingo: Encuentro con Jesús transfigurado                                                                   

domingo, 21 de febrero de 2010

Domingo I Cuaresma 2010


¿Y cómo viviremos la Cuaresma en la Parroquia?

Este año, al igual que siempre la Iglesia nos invita a reflexionar.  A hacer un alto, un pausa.  En nuestra Parroquia se nos ha propuesto un caminito espiritual de cinco semanas, que será el tiempo que durará la preparación para la mayor fiesta cristiana: La Pascua de Resurrección.  Pues eso es la Cuaresma. 

¿Cómo? Veamos la propuesta de nuestra Arquidiócesis de San José: 

Siguiendo el camino hasta la cruz.  El camino consiste en que cada domingo de este tiempo litúrgico, tengamos presente un texto del Evangelio, dentro del contexto de la Misión Continental (un nuevo Pentecostés, renovación personal y comunitaria que busca que cada cristiano sea un perfecto discípulo del Maestro, y misioneros que pregonan la experiencia, la felicidad y la plenitud de vida que brota del encuentro con Jesús).

La idea es recorrer este camino que nos lleve a abrazar la cruz de Cristo para resucitar con él.

¿Qué significa el símbolo?

La forma del dibujo representa el actuar de las personas de buena voluntad en la diócesis, quienes van colaborando en la construcción del Reino inspiradas por la esperanza que brota de la cruz, así como la manera en que se unifica, guiado por la acción del Espíritu Santo, llevando a otros al encuentro con Cristo Resucitado.  La sandalia representa a cada uno de nosotros en el recorrido de este camino para, así, vivir plenamente el encuentro con Jesucristo e ir evangelizando para difundir la Palabra de Dios.

-Verde: tierra (América) y la esperanza
-Celeste: cielo, el mar que encierra el continente, la Virgen María (ella acompaña a su Hijo y nos guía en el caminar), la pureza de la misericordia de Dios
-Amarillo: Cristo, Luz del Mundo, de quien brota la Misión
-Café: unión de razas, Misión
Finalmente en la página parroquial se podrá escuchar y leer un mensaje relacionado con el propósito de cada semana.

Esta semana I nos observaremos al hablar y nos proponemos:  

¡dejar el chisme!!!!! ¡elogiemos! y si no podemos decir algo bueno del otro... hagamos silencio.

¿Y qué tiene que ver el hablar bien del otro con el camino de la cruz?

Bueno, en el camino de la virtud; de la perfección para estar con y ser Cristo, debemos morir y crucificar nuestros defectos.  Observar y guardar lo que decimos, con nuestras palabras y ¡ojo! con nuestro lenguaje no verbal, del otro; puede y debe representar una pequeña o gran muerte a nosotros mismos.  En muchos casos, nos parecerá imposible pensar en ¡¡¡algo bueno que tenga el hermano!!!  Es un esfuerzo que será grandemente recompensado.  El camino ciertamente, nadie dijo que era fácil.

Ahora, quisiera compartir la hermosa reflexión  que comparten los Monjes Benedictinos del Monasterio de Sant Benet en Montserrat en su sitio (http://www.benedictinescat.com/Montserrat/indexceramcast.html).


¡Ánimo! y bendiciones

I Domingo: La tentación y cómo superarla con Dios                                                                   

Nota: se editó del documento el uso de la redacción "de género".