miércoles, 27 de julio de 2011

Novena a la Virgen de los Ángeles, Patrona de Costa Rica (5)


Romeros caminando a Cartago


Oraciones para todos los días

Acto de Contrición

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, 
Creador y Redentor mío, por ser vos quien sois, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón haberos ofendido. 
Propongo enmendarme y confesarme a su tiempo 
y ofrezco cuanto hiciere en satisfacción de mis pecados,
y confío por vuestra bondad y misericordia infinita, 
que me perdonaréis y me daréis gracia para nunca más pecar. 
Así lo espero por intercesión de mi Madre, 
nuestra Señora la Virgen de los Ángeles. 
Amén. 


Acordaos

Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, 
que jamás se ha oído decir 
que ninguno de los que acuden a tu protección, 
implorado tu socorro y reclamado tu asistencia
haya sido abandonado. 
Con esta confianza en Ti corremos, 
oh Virgen de las vírgenes; 
y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, 
nos postramos a tus pies. 
Oh Madre del Verbo,
no desprecies nuestras súplicas,
antes bien escúchalas y acógelas benignamente. 
Amén. 


Oración

Oh Soberana Reina de los Ángeles, 
Madre amorosísima
que te dignaste escoger a nuestra amada Patria 
para que fuera el trono de tus misericordias,
te damos gracias por los innumerables beneficios recibidos
de tu intercesión poderosa
y te suplicamos 
que nos protejas en todos los momentos de nuestra vida,
sobre todo cuando nos aflijan las preocupaciones; 
a esa hora, Oh Virgen y Madre de Dios, 
haz valer tus prerrogativas de Reina y de Madre
ante la Santísima Trinidad;
socórrenos desde el cielo 
con amor de Madre y con esplendidez de Reina. 
Vela por nuestra amada patria, 
Oh Reina Soberana de los Ángeles
y sálvala por amor a Cristo, 
Nuestro Rey y Señor. 

AMEN.

 Día 5

 Peregrinación: La partida hacia Cartago

La partida siempre es siempre símbolo del inicia de la vida ("partimos cuando nacemos"), del asumir la "llamada", romper con lo familiar y querid, para emprender la senda de lo novedoso.  Este ponerse en movimiento en el espacio y el tiempo, marca a la persona y la hace en cierto sentido nueva.  Cuando la partida integra al peregrino en un grupo de personas como él, también este aspecto configura su partida en la línea de la comunidad.

Tomado de:  Anónimo. s.f. Guía del peregrino: siempre bajo tu protección. 36 p.


Tú, Señor, que dijiste que eras el pan de vida. Que nos confortaste al decir que estarías todos los días con nosotros hasta el final de los tiempos. Permite a tus hijos abrir sus ojos y reconocerte en la fracción del pan, donde los ángeles, santos y tu madre, Nuestra Señora de los Ángeles, se arrodillan ante ti y te adoran. Ayúdanos a reconocerte en las santas especies para que una vez que te hayamos comido, quites toda sombra de pecado que haya en nuestras almas. Tú madre, que estuviste al pie de la cruz y recibiste de primera el Cuerpo martirizado de nuestro Señor, permítenos que nuevamente Él llegue a nosotros y nos purifique de la maldad. Recuerda a tus hijos que peregrinan en la Diócesis de Tilarán, bajo el patrocinio de su fiel predicador San Antonio de Padua. Ayúdalos a ser fieles a tu Hijo y dedicar su trabajo diario a la misión salvadora. Amén.
Oración antes de salir a la romería

A tí, Dios todopoderoso,
que otrogras tu misericordia a los que tea aman
y en ningún lugar estás lejos de los que te buscan,
acudimos confiados en este momento.
Asístenos a nosotros, servidores tuyos, 
que emprendemos esta piadosa peregrinación
y dirige nuestro camino según tu voluntad; 
que de día nos cubra tu sombra protectora
y de noche nos alumbre la luz de tu gracia, 
para que, acompañados por ti,
podamos llegar felizmente al lugar de nuestro destino.
Te lo pedimos por mediación de Jesucristo tu Hijo
y por intercesión de María nuestra Madre.

Amén.

Oración final para todos los días

Oh Soberana Reina de los Ángeles, 
Madre amorosísima
que te dignaste escoger a nuestra amada Patria 
para que fuera el trono de tus misericordias,
te damos gracias por los innumerables beneficios recibidos
de tu intercesión poderosa
y te suplicamos 
que nos protejas en todos los momentos de nuestra vida,
sobre todo cuando nos aflijan las preocupaciones; 
a esa hora, Oh Virgen y Madre de Dios, 
haz valer tus prerrogativas de Reina y de Madre
ante la Santísima Trinidad;
socórrenos desde el cielo 
con amor de Madre y con esplendidez de Reina. 
Vela por nuestra amada patria, 
Oh Reina Soberana de los Ángeles
y sálvala por amor a Cristo, 
Nuestro Rey y Señor. 

AMEN.

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