viernes, 8 de junio de 2012

Paraliturgia al Sagrado Corazón: La Iglesia -8-


Día 8. La Iglesia


Canto inicial



Lectura evangélica

"Os doy mi palabra de que todo lo que atéis en la tierra, se atará en el cielo, y lo que desatéis en la tierra, se desatará en el cielo.  Una vez más, os doy mi palabra de que si dos de vosotros unen sus voces en la tierra, cualquier cosa que pidan, se lo dará mi Padre que está en lo cielos.  Pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy en medio de ellos" (Mt 18, 18-20).

Homilía

Atar y desatar, en la Biblia son palabras jurídicas, que se refieren a imponer o derogar leyes.  Y esa facultad da Dios a los suyos, a su Iglesia, edificada sobre Pedro y sus sucesores a quienes entrega las llaves del reino de los cielos (cfr. Mt 16, 18-19).  La Iglesia -no mera reunión anárquica de espectadores, sino verdadera unión social, con leyes y autoridad-, nos enseña y dirige Cristo con la asistencia del Espíritu Santo, y no colma de gracia mediante los sacramentos.  Por la Iglesia oye nuestras peticiones, y aún está El mismo presente en nosotros con una nueva presencia, además de la presencia eucarística y de la presencia divina.

La Iglesia, cuerpo místico de Cristo y pueblo de Dios con estructura social y jurídica.  Espléndida creación del Corazón de Jesús, que nos hace el incomparable beneficio de unirnos permanentemente a sí.  Tanto, que aun perdiendo la gracia -unión íntima con El-, todavía nuestra santa Madre la Iglesia, comunidad de todos los cristianos presidida y vivificada por Cristo, nos conserva en su seno y se esfuerza por volvernos a la amistad con Jesús.

En agradecimiento, reconozcamos y confesemos al Papa, Vicario de Cristo (= que hace las veces de Cristo), siguiendo sus enseñanzas y obedeciendo sus disposiciones.  Y como miembros de la Iglesia, sintamos con ella, trabajemos en ella, contribuyamos para ella.  Todo se lo merece; y más de lo que le ofrezcas tú, te devolverá ella en esta vida y en la otra.


Meditación personal

¿Qué me dijo hoy Dios a través de esta lectura y meditación? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida diaria?

Oración de los fieles

Al celebrar hermanos, el amor infinito de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, supliquemos humildemente al Padre de la misericordia.

Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia,

roguemos al Señor. - Te rogamos óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios nacida del Corazón de Cristo: para que anuncie a todos los pueblos el amor de Dios a los hombres,

roguemos al Señor.

Por nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, con su firmeza de roca apostólica, gobierne paternalmente al pueblo santo de Dios,

roguemos al Señor.

Por todas las naciones y sus habitantes: para que vivan en la justicia y se edifiquen en la caridad.

roguemos al Señor.

Por los miembros de nuestra comunidad: para que sepamos amarnos mutuamente y reine entre nosotros la humildad y la comprensión,

roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos has manifestado tu amor en el Corazón de tu Hijo: muéstranos también tu inmensa bondad escuchando las oraciones de tu pueblo.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Bendición


Canto final


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