lunes, 25 de junio de 2012

Paraliturgia al Sagrado Corazón: Llamamiento a la santidad -25-


Dia 25. Llamamiento a la santidad

Canto inicial



Lectura evangélica

"Andando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, Simón el llamado Pedro, y su hermano Andrés, que echaban una red al mar, porque eran pescadores.  Y les dijo: Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.  Ellos, al momento, dejaron las redes y le siguieron.  Y al ir más adelante vio a otros dos hermanos:  Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan, en la barca, con su padre el Zebedeo, preparando las redes y les llamó.  Ellos, en seguida, dejaron la barca y a su padre, y le siguieron" (Mt 4, 18).
Homilía

El Corazón de Jesús es grande para amar y querer el bien a todos los hombres.   A todos redime, a todos quiere llevar consigo a la felicidad de Dios.  Por eso todos estamos llamados a la santidad, y se nos ofrecen abundantes medios para ella, desde la oración hasta los sacramentos, desde la palabra de Dios hasta el sufrimiento.  Todos debemos esforzarnos -la vida cristiana es un esfuerzo- por aprovecharlos, por responder al amor de Cristo siguiéndole.  ¡Qué lástima la despreocupación religiosa de tantos, que reducen su catolicismo a cuatro prácticas y una débil fe enterrada!

Caben diversos grados de santidad.  Es heroico, pero es libre para quien tenga posibilidades, irse a misionar o entrar en un convento de clausura.  Es voluntario el sacrificarse más, el dar más limosna, hacer más oración....  Todos, sin embargo, tenemos obligación de sacrificarnos, dar de los nuestro, orar y frecuentar los sacramentos....

¿Cuál será tu entraga y tu sacrificio? ¿Hasta dónde llegará tu grado de consagración al Corazón de Cristo? ¿Tienes ánimos a lo menos para pedirle que El te santifique?  Esto es muy serio, tanto que si se lo pides lo hará... auqnue ciertamente no sin que te cueste.  Pero bien merece la pena.  Piénsalo.

Meditación personal

¿Qué me dijo hoy Dios a través de esta lectura y meditación? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida diaria?

Oración de los fieles

Al celebrar hermanos, el amor infinito de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, supliquemos humildemente al Padre de la misericordia.

Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia,

roguemos al Señor. - Te rogamos óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios nacida del Corazón de Cristo: para que anuncie a todos los pueblos el amor de Dios a los hombres,

roguemos al Señor.

Por nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, con su firmeza de roca apostólica, gobierne paternalmente al pueblo santo de Dios,

roguemos al Señor.

Por todas las naciones y sus habitantes: para que vivan en la justicia y se edifiquen en la caridad.

roguemos al Señor.

Por los miembros de nuestra comunidad: para que sepamos amarnos mutuamente y reine entre nosotros la humildad y la comprensión,

roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos has manifestado tu amor en el Corazón de tu Hijo: muéstranos también tu inmensa bondad escuchando las oraciones de tu pueblo.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Bendición


Canto final

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