domingo, 10 de junio de 2012

Paraliturgia al Sagrado Corazón: Confianza en el Corazón de Jesús -10-


Seguimos en este recorrido con el padre Urrutia, ¡preparándonos esta semana para la gran fiesta!

Día 10. La Confianza en el Corazón de Jesús

Canto inicial



Lectura evangélica

"Por eso os digo: no os preocupéis por vuestra vida, de qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, de cómo vestiréis.  ¿No es más la vida que el alimento, y el cuerpo que la ropa? fijaos en los pájaros del cielo, que no siembran ni cosechan, ni almacenan en los graneros, y vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No importáis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de preocuparse, puede añadir una brasa de tiempo de su vida?  Y de vestir, ¿qué os preocupáis? Mirad los lirios del campo cómo crecen: No hilan ni tejen.  Pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.  Pues si la hierba del campo, que hoy está ahí y mañana se echa al fuego, Dios la reviste así, ¿no hará mucho más con vosotros, desconfiados? Así que no os preocupéis, diciendo: "¿Qué comeremos?!, o "¿Qué beberemos?", o "¿Con qué nos vestiremos?" Pues todas estas cosas preocupan a los paganos; pero ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso" (Mt6, 25-32).

Homilía

Lo más grandioso de Dios para nosotros es el inmenso amor que nos tiene.  Lo hemos considerado los días precedentes.  Caer en la cuenta de cómo nos quiere el Corazón de Cristo, nuestro Dios hecho hombre, debe ser nuestro primer acto religioso; es el comienzo de la santidad (todos los santos han empezado por aquí; y quien llegue a persuadirse de verdad de esto, está ya en camino de serlo).  No es otro el fundamento de la espiritualidad del Corazón de Jesús que el amor de Dios: "su razón principal", pues "es un culto al amor con que Dios nos amó" (Haur. aquas).

La respuesta primera a ese amor sin límites de nuestro Padre ha de ser, obviamente, echarnos en sus brazos con entera confianza.  Por eso la jaculatoria más conocida de esta espiritualidad es: "Corazón de Jesús, en tí confío".  Y los Papas (León XIII, Pío IX, Pío XII) han repetido: "En el Corazón de Jesús hay que poner todas las esperanzas".  El mismo lo anhela: "Tened confianza en mí" (Jn 16,33).  Es todo un plan de vida cristiana; un horizonte lleno de luz para nuestras dificultades y días grises, en nuestras tentaciones y debilidades; es el sentirse junto al Padre Todopoderoso.  Cuando desfallezcamos, al ver que nos hundimos, repitamos con el afecto de hijos: Padre nuestro: no nos dejes caer.

Meditación personal

¿Qué me dijo hoy Dios a través de esta lectura y meditación? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida diaria?

Oración de los fieles

Al celebrar hermanos, el amor infinito de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, supliquemos humildemente al Padre de la misericordia.

Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia,

roguemos al Señor. - Te rogamos óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios nacida del Corazón de Cristo: para que anuncie a todos los pueblos el amor de Dios a los hombres,

roguemos al Señor.

Por nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, con su firmeza de roca apostólica, gobierne paternalmente al pueblo santo de Dios,

roguemos al Señor.

Por todas las naciones y sus habitantes: para que vivan en la justicia y se edifiquen en la caridad.

roguemos al Señor.

Por los miembros de nuestra comunidad: para que sepamos amarnos mutuamente y reine entre nosotros la humildad y la comprensión,

roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos has manifestado tu amor en el Corazón de tu Hijo: muéstranos también tu inmensa bondad escuchando las oraciones de tu pueblo.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Bendición


Canto final


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