jueves, 28 de junio de 2012

Paraliturgia del Sagrado Corazón: La pobreza -28-


Día 28.  La pobreza

Canto inicial



Lectura evangélica

"Luego se acercó uno y le dijo: Maestro, ¿qué haré de bueno para alcanzar la vida eterna? Y El le dijo: ¿Por qué me preguntas sobre lo bueno? Uno sólo es el Bueno.  Pero si queres entrar en la vida, guarda los mandamientos.  el dijo: ¿Cuáles? Jesús contestó: No matarás, no fornicarás, no robarás, no calumniarás; honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.  El muchacho le dijo. Todo eso lo he cumplido. ¿Qué haré además? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve a vender lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos, y luego ven a seguirme.  Al oír el muchacho estas palabras, se fue entristecido, porque tenía muchos bienes.  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Os doy mi palabra que difícilmente entra un rico en el Reino de los Cielos" (Mt 19, 16-23).

Homilía 

"Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos" (Mt 5, 3).  Es decir: todo cristiano ha de estar despegado de las cosas, pues debe estar dispuesto a perderlas todas antes de ofender a Dios.  Y por la fe hemos de estimar más merecer los bienes del cielo que poseer los de la tierra.  Además, la caridad cristiana nos fuerza a desprendernos de lo nuestro para compartirlo con nuestros hermanos necesitados.  Esta es la última y poderosa razón, y la más meritoria de vivir en pobreza voluntaria: no por una repulsa "hippy" a la sociedad de consumo, sino por dar lo nuestro a los pobres.

Esta opción de pobreza libre, es el gran testimonio de caridad, y ancho camino para emprender la vida de perfección, imitando la pobreza de Jesús, que "no tenía donde reclinar la cabeza", sólo un pesebre en su nacimiento, y una cruz a su muerte.

Respuesta debida por amor al Corazón de Cristo: deseo y preocupación cristiana de pobreza, que puede llegar al grado sumo del voto religioso.  Y que siempre, en cualquier caso, hemos de actuarla, viviendo con austeridad religiosa o al menos cristiana.  

Meditación personal

¿Qué me dijo hoy Dios a través de esta lectura y meditación? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida diaria?

Oración de los fieles

Al celebrar hermanos, el amor infinito de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, supliquemos humildemente al Padre de la misericordia.

Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia,

roguemos al Señor. - Te rogamos óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios nacida del Corazón de Cristo: para que anuncie a todos los pueblos el amor de Dios a los hombres,

roguemos al Señor.

Por nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, con su firmeza de roca apostólica, gobierne paternalmente al pueblo santo de Dios,

roguemos al Señor.

Por todas las naciones y sus habitantes: para que vivan en la justicia y se edifiquen en la caridad.

roguemos al Señor.

Por los miembros de nuestra comunidad: para que sepamos amarnos mutuamente y reine entre nosotros la humildad y la comprensión,

roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos has manifestado tu amor en el Corazón de tu Hijo: muéstranos también tu inmensa bondad escuchando las oraciones de tu pueblo.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Bendición


Canto final

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