miércoles, 27 de junio de 2012

Paraliturgia del Sagrado Corazón: La obediencia -27-


Día 27.  La obediencia

Canto inicial



Lectura evangélica

"El que os escucha, a mí me escucha, el que no os haga caso, no me hace caso a mí: y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.  Pues os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis y no lo vieron y oír lo que oís, y no lo oyeron" (Lc 10, 16 y 24).

Homilía

Lo primordial en la vida es cumplir la voluntad de Dios.  Cristo mismo dice que no es otra su misión: "He bajado del cielo no para hcer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado" (Jn 6, 38).  Y se hizo obediente hasta morir en cruz.  El problema es cómo conocer la voluntad de Dios.

Para ello tenemos: 1) nuestra conciencia, que nos dice algo, pero insuficiente; 2) la revelación de Dios, que nos dice mucho, pero necesita detallarse; 3) la autoridad instituida por Dios, en la Iglesia, en la familia, en la sociedad política y en la sociedad laboral.

Obediencia exigida a todo cristiano es cumplir la voluntad de Dios haciendo lo que mandan las diversas autoridades legítimas.  Especial actamiento se debe a la autoridad del Vicario de Cristo, participada por toda la jerarquía y superiores religiosos en la Iglesia.

Dar un paso más, y poner enteramente la propia personalidad y vida a disposición de la Iglesia en uno u otro sector, es lo que constituye el voto de obediencia religiosa.  Voto de incalculable valor, pues por él el religioso se entrega obligatoriamente a Dios hasta la muerte, obedeciendo a quiene tienen autoridad recibida de El.  Es la consagración más perfecta al Corazón de Cristo.

Meditación personal

¿Qué me dijo hoy Dios a través de esta lectura y meditación? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida diaria?

Oración de los fieles

Al celebrar hermanos, el amor infinito de Jesucristo, nuestro Dios y Señor, supliquemos humildemente al Padre de la misericordia.

Para que mande operarios a su mies y ministros a su Iglesia,

roguemos al Señor. - Te rogamos óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios nacida del Corazón de Cristo: para que anuncie a todos los pueblos el amor de Dios a los hombres,

roguemos al Señor.

Por nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, con su firmeza de roca apostólica, gobierne paternalmente al pueblo santo de Dios,

roguemos al Señor.

Por todas las naciones y sus habitantes: para que vivan en la justicia y se edifiquen en la caridad.

roguemos al Señor.

Por los miembros de nuestra comunidad: para que sepamos amarnos mutuamente y reine entre nosotros la humildad y la comprensión,

roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos has manifestado tu amor en el Corazón de tu Hijo: muéstranos también tu inmensa bondad escuchando las oraciones de tu pueblo.

Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Bendición



Canto final

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada